Cómo relajarse después del trabajo
por Daniel Steinberg

Original: “Get a Life – Slacking off” by Daniel Steinberg, PragPub Issue #3 PDF, epub, mobi, translated by Lucas Vieites.

Cuando un periodista le preguntó a Spencer Tracy qué buscaba en un guión, éste le respondió con la siguiente ocurrencia: «Días libres». Pero, ¿y si sus días libres realmente hacían que fuera un actor más pleno?

Me encanta el ritmo del año académico. Los días tienen una regularidad que resulta refrescante después de la anarquía del verano. Hace un mes las calles estaban vacías a esta temprana hora de la mañana. Ahora hay una procesión de niños, cada u no con su mochila sobrecargada y un instrumento musical. Los chicos de secundaria van en una dirección calle abajo y los de primaria pasan en la dirección opuesta media hora más tarde.

Lo que hace que esto parezca fresco y divertido cuando empieza en septiembre son las vacaciones de verano. Los chicos han tenido una oportunidad de apartarse de la rutina del colegio. Han recorrido sus propios caminos y hecho sus propias cosas. Cuando vuelven en otoño están en un nuevo curso, haciendo cosas distintas de lo que hacían el año pasado. Los de octavo curso utilizan las habilidades adquiridas en séptimo, pero los retos y tareas a las que se enfrentan en octavo son nuevas.

¿Por qué no podemos disfrutar esa experiencia como adultos?

Yo fui un universitario mimado y consentido. En mi último semestre de facultad les pregunté a mis amigos qué iban a hacer ese verano. Los que no iban a hacer un curso de posgrado me miraron como diciéndome que madurara de una vez. Ya no somos niños. No nos tomamos el verano libre y después volvemos al trabajo. Empezamos a trabajar y nos tomamos los días de vacaciones que nos ganamos, quizás hasta cuando la empresa nos dice que podemos. Por lo menos así es como es en los EEUU.

Según Infoplease.com [U1] el trabajador medio en EEUU tiene trece días de vacaciones por año. Eso son más o menos dos semanas y media. Los siguientes en la lista son Japón, Corea y Canadá, donde los trabajadores tienen de media el doble. En el Reino Unido los trabajadores tienen de media casi seis semanas y en Brasil, Alemania y Francia casi siete semanas por año. Arriba del todo en la lista está Italia, donde la media es de siete semanas de vacaciones pagadas por año. Eso casi es un verano completo.

Imagínate tener unas vacaciones de verano cada año como cuando eras niño. Y ahora reflexiona sobre el hecho de que esto es una realidad para los trabajadores italianos. Ajá, pero EEUU es mucho más productivo que Italia, ¿no? Sea o no este el caso, aquí se oculta un peligroso engaño.

Esta es la frase que utiliza Tom DeMarco en su libro «Slack» («Relajación»). Empieza el libro con el aviso «un peligroso engaño corporativo: la idea de que una organización es efectiva solo en la medida en que todos sus trabajadores están totalmente y eternamente ocupados». Habla de las empresas que exprimen a sus empleados hasta tal punto que se quedan con gente que trabajan demasiado duro para tener la capacidad de ser realmente efectivos. Dice, «Lo que se ha eliminado de las organizaciones más agresivamente purgadas es la capacidad de cambiar». Estas empresas entregado sus futuros para alcanzar sus objetivos a corto plazo.

El libro de DeMarco es una vista atrás hacia el legado de los noventa, pero ahora que vemos despidos de récord vale la pena releerlo puesto que sus lecciones también se aplican al mundo de hoy.

Va en contra de los principios fomentar la relajación en una organización, aunque hay casos que muestran cómo ésta se puede beneficiar de ello. El conocido «20 por ciento de tiempo» de Google, en el que sus ingenieros se pasan un día de la semana trabajando en algo que les apasiona, vale la pena de muchas formas. Entiéndase que los ingenieros no están holgazaneando, sino trabajando en algo de su propia elección, algo distinto de su trabajo diario.

Google promociona los proyectos que han resultado de este «20 por ciento de tiempo» pero obtendría beneficios aunque ninguno de estos proyectos jamás se publicara (o más probablemente, siendo Google, se convirtiera en producto Beta). Es parecido a tomarse unas vacaciones de verano, pero el tiempo libre se entreteje en la semana laboral de un modo que impacta menos a la organización.

Hay un beneficio enorme en que el individuo se tome tiempo libre del trabajo y haga algo completamente distinto. En el último número de PragPub, el editor Michael Swaine escribió acerca de los beneficios del retiro que realizan juntos los trabajadores de su pareja. Se ven en un entorno distinto y traen consigo esta experiencia compartida cuando vuelven al trabajo.

Pero, ¿qué uso práctico tiene esta visión para aquellos de nosotros que estamos atascados en un país y una empresa que no se lo traga? ¿Qué hacer cuando tu empresa no apoya este tipo de descansos más cortos o más largos?

Yo tenía un amigo que estaba decidido a librar en verano. Trabajaba en una empresa muy grande a principios de los 80 y se tomaba los veranos libres sin sueldo para refrescarse y recuperar energías. Un verano le dijeron que ya no podían darle los veranos libres. Les dijo que entendía su postura pero que iba a tomarse el verano libre de todos modos y que en septiembre podrían decidir si querían que volviera. Cuando llegó el fin del verano, claramente, la gran empresa no lo quiso aceptar. Él se encogió de hombros, sonrió, y se despidió.

«Bueno, eso no me vale», dirás tú, «Yo nunca podría hacer eso. No con la economía en este estado».

Vale, quizás no. Pero esto solo es un ejemplo. Este es otro ejemplo de alguien que ha pensado de forma diferente acerca de su tiempo libre. Hace un año Dave, Andy y yo nos encontramos con alguien con un enfoque radical acerca de cuánto debería trabajar cada año. Antes de que empezara el año, calculó dos cifras. La primera fue la cantidad de dinero que necesitaba para mantener a su familia y sus obligaciones, además de proporcionar un importe razonable de «colchón». Esto sería la cantidad mínima que necesitaría ingresar cada año. Se aseguraría de contratar el suficiente volumen de negocio necesario para conseguir por lo menos esta cantidad de dinero.

También obtuvo una segunda cifra que representaba la cantidad de dinero con la que se no sentiría cómodo si ganara más de eso. Opinaba que hay un límite a cuánto puedes ganar en un año sin que sea excesivo y un poco egoísta.

Así que cada año se empeñaba en trabajar lo suficiente como para ganar más que su primer cifra. Una vez alcanzado ese umbral, se lo tomaría con calma y solamente aceptaría los proyectos que le interesaran. Cuando llega a la cifra superior intenta eliminar todo su trabajo facturable. Podría trabajar en una nueva técnica de software o aprender un nuevo lenguaje o, como acaba de hacer, invertir tiempo en entrenarse para nadar en competiciones.

Luego están los períodos sabáticos, en los que te tomas un año entero libre de cada tantos. Algunas empresas realmente permiten los años sabáticos, pero también es algo que podrías crear por tu cuenta. Acabo de leer el artículo del blog de Daniel Pink acerca de Stefan Sagmeister [U2]. Pink informaba de que Sagmeister (conferenciante en la reciente TEDGlobal) razonaba del siguiente modo; si echas un vistazo a tu vida, «Los primeros 25 años, más o menos, están dedicados al aprendizaje, los siguientes 40 al trabajo, y los últimos 25 al retiro».

Y si haces un pequeño cambio. Toma solo cinco de los años del retiro y encájalos en los años de trabajo. Es como el tradicional sabático académico. Cada siete años Sagmeister libra uno. Pink escribe que «Sagmeister cierra su taller de diseño [y] le dice a sus clientes que no volverá hasta dentro de un año [...] Suena costoso, lo sé. Pero él dice que las ideas que se le ocurren durante ese año “libre” son las que le proporcionan los ingresos de los siguientes siete años».

Cuando yo estudiaba deseaba que llegara el nuevo año escolar en el que aprendería cosas nuevas. Por mucho que disfruto de aprender mientras trabajo, realmente espero con ansia el momento en que puedo apartarme un poco de mi trabajo y aprender cosas nuevas sin un claro beneficio.

Así que, imagina por un momento que puedes tomar tiempo libre para trabajar en algo completamente diferente. ¿Cuánto tiempo? Quizás es un día por semana, quizán un verano entero, quizás al final del año, cuando hayas ganado una cantidad definida de dinero. O quizás un año sabático. Cualquiera que sea la estructura de tu tiempo libre, ¿qué harías con él?

Acerca del autor

Daniel es el editor de la nueva serie «Pragmatic Life» («Vida pragmática») y la serie de títulos «Mac Developer» («Desarrollador Mac») para «Pragmatic Programmers». Escribe artículos de primera plana para el sitio web ADC de Apple y es un contribuyente habitual a Mac Devcenter. Ha sido presentador en la Conferencia mundial de desarrolladores Mac de Apple («Worldwide Developer Conference»), MacWorld, MacHack y otras conferencias de desarrolladores Mac. Daniel ha creado podcasts para Apple acerca del trabajo de desarrolladores y científicos que trabajan en la plataforma. Es co-autor de libros acerca de la tecnología Bonjour de Apple además de programación Java y el uso de Programación Extrema en clases de Ingeniería de Software.

Acerca del traductor

Lucas Vieites es ingeniero de sistemas y desarrollador web bajo plataformas libres («open source»). También realiza traducciones al español de software libre como aportación a la comunidad. En la actualidad vive en Galicia, España.

Recursos externos referenciados en este artículo:

  • [U1] http://www.infoplease.com/ipa/A0922052.html
  • [U2] http://www.danpink.com/archives/2009/07/sabbaticals-by-sagmeister